Aulas Dinámicas: Cambio Educativo

Tres centros de Gijón, Oviedo y Avilés, los primeros en aplicar el cambio educativo en Asturias.

El IES Laboral y los colegios San Pedro de los Arcos y Llaranes ponen en práctica una nueva forma de enseñar

Son las nueve de la mañana y los alumnos empiezan a entrar en la biblioteca. Una veintena de chavales de diecisiete años llegan, sin armar jaleo, y se sientan antes de que el profesor diga nada. Pero en esta aula no hay sillas, sino gradas y pufs que distribuyen a su antojo.

Tampoco hay pupitres. Ni cuadernos. Cogen los ‘iPad’, sus soportes, y comienzan a trabajar en grupos de tres. Unos elaboran un cómic, otros hacen un videotutorial y un tercer grupo está diseñando un libro digital.

El docente sigue sin impartir clase al uso, pero el currículum está ahí: lo trabajan de manera activa a través de los distintos proyectos que han elegido.

Aulas Dinámicas

El IEs Universidad Laboral, en Gijón, es uno de los tres centros embajadores del programa Aulas Dinámicas que han transformado el espacio físico para mejorar el proceso de aprendizaje y cambiar un proceso «rígido, estático, en el que los alumnos escuchan de forma pasiva una clase magistral» por otro en el que se apoyan en la tecnología para «demostrar, de forma práctica, que han entendido las explicaciones».

«La mejor manera para aprender es crear, y aquí tienen la posibilidad de hacerlo gracias a los dispositivos móviles», defiende el profesor de Tecnología e Imagen y Sonido Omar Fernández, quien encabeza esta revolución en el centro.

Partiendo del aprendizaje basado en proyectos, los alumnos «crean artefactos digitales que se convierten en evidencias de aprendizaje para poner de manifiesto su comprensión de la materia».

Para hacerlo, interactúan con el aula y sus tres zonas.

La primera:

es ‘Imagina y crea’, donde las cámaras de cuatro tablets permiten disponer de un plató de televisión perfectamente equipado, así como un ‘chroma key’, un fondo verde para efectos especiales, gafas de realidad virtual y una zona de radio para realizar programas en directo o grabados.

La segunda:

En ‘Investiga y explora’, diez ordenadores permiten desarrollar el pensamiento computacional, el crítico que permite solucionar problemas, diseñando piezas de robots e imprimiéndolas en tres dimensiones.

La tercera:

‘Interactúa y presenta’, es donde están Lucía Bernardo y Pablo Quiralte preparando el bloque temático sobre postproducción audiovisual.

Están convencidos de que el apoyo tecnológico es fundamental. «Nacemos ya con la tecnología y no tenerla en las clases normales es como retroceder al siglo XX», dice Pablo. «Todos tenemos un móvil y es nuestra fuente de conocimiento.

Hoy en día, las clases no tendrían que tratar tanto de memorizar sino saber cómo llegar a la información y aprender a utilizarla», apunta su compañera, que asegura también que esta asignatura, la única que tiene en el Aula Dinámica, es en la que «más productiva» se siente.

Los alumnos se involucran y motivan. «El tener que buscar la información te obliga a estar más pendiente», dicen.

Los resultados son visibles, y positivos, en todos los niveles.

En Avilés lo están probando en Primaria. El colegio Llaranes también está poniendo en práctica una experiencia similar. En su caso, comenta el director, David Artime, cuentan con un laboratorio de fabricación digital que dispone de cinco zonas: grabado y corte láser, diseño y trabajo en grupo, impresión 3D o prototipado, robótica y programación con Arduino.

«La idea es que el alumnado, partiendo de una idea o necesidad, sea capaz de llevar a cabo toda la fase de investigación, diseño y producción» de, por ejemplo, un prototipo de perchero para el propio ‘media-lab’. Con este aula confían también en promover vocaciones científico-tecnológicas entre los pequeños.

También en Infantil

Los más pequeños, precisamente, también están en ese camino. En concreto, los alumnos de Infantil del colegio San Pedro de los Arcos de Oviedo, terceros embajadores de las Aulas Dinámicas, gracias a su aula de Rincones Tecnológicos. Nieves García es la profesora que planteó el proyecto.

Si había un prototipo en Madrid del aula del futuro, ¿por qué no llevar esa idea a una clase de Infantil? Tuvo que desmontar completamente el aula de Informática, reciclar viejos ordenadores, recuperar tablets cuyas baterías ya no funcionan, logró un chroma y varias tablets nuevas. Incluso una camiseta de realidad aumentada en la que pueden estudiar el cuerpo humano.

Trabajar con pantallas táctiles es lo «natural» para ellos. No podemos estar alejados de la realidad». Los pequeños tienen un rincón de programación y en la zona de asamblea cuentan con una PDI.

Estos tres centros embajadores van a dar formación a los quince elegidos para sumarse a las Aulas Dinámicas el próximo curso. Son cinco por cada ciclo y están ubicados en distintos puntos de la región.

CIIPE 2019

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